Cullera avanza en la diversificación y modernización de su oferta turística con la presentación de un nuevo proyecto hotelero de carácter sostenible, alineado con las tendencias del turismo del futuro. Se trata del ECO.Hotel Glamping, una iniciativa dada a conocer en FITUR que plantea la recuperación de suelo agrícola en desuso y la generación de un impacto económico, social y ambiental positivo.
El proyecto, promovido por Cullera Resorts SL, se ubicará en el Marenyet, al sur de la desembocadura del río Júcar, y se concibe como un hotel de 4 estrellas compuesto por unidades de alojamiento singulares tipo villas, inspiradas en la arquitectura tradicional y plenamente integradas en el entorno agrícola y marítimo.
El ECO.Hotel Glamping responde a un modelo turístico centrado en la reconexión con la naturaleza, el bienestar, la sostenibilidad y el turismo regenerativo. Entre sus objetivos destacan la reactivación del paisaje agrícola tradicional, la diversificación de la oferta turística de Cullera y la creación de nuevas oportunidades para la comunidad local, desde una visión holística que prioriza la calidad de vida y la gestión eficiente de los recursos.
El complejo hotelero contará con dos zonas de alojamiento diferenciadas. La zona ‘Huerta’ dispondrá de 137 barracas bioclimáticas de 45 m², inspiradas en la arquitectura de la huerta valenciana e integradas en espacios comunes con huerta productiva, jardines, senderos y áreas recreativas. Por su parte, la zona ‘Mar’ incluirá 17 barracas bioclimáticas tipo residence de 65 m², con zonas de agua, spa y piscinas en los espacios comunes. Todas las unidades contarán con terrazas o porches abiertos al paisaje.
El proyecto hotelero prevé una capacidad total para 528 personas y una inversión aproximada de 24 millones de euros, consolidándose como una apuesta estratégica por un modelo turístico innovador y sostenible para el futuro de Cullera.

Servicios y experiencias
El ECO.Hotel Glamping integrará una zona comercial dedicada a productos locales y de kilómetro cero, artesanía y souvenirs; una completa área wellness, con tratamientos naturales, piscina interior natural, hidroterapia, sauna y una sala polivalente para actividades como yoga, meditación o pilates; y espacios deportivos al aire libre para voleibol, tenis, pádel, entrenamiento funcional o calistenia.
El complejo contará además con una zona infantil integrada en el entorno natural, áreas de juego y ludoteca, así como una cuidada oferta de restauración. Esta incluirá un restaurante principal con una propuesta basada en la gastronomía valenciana de temporada, talleres culinarios, un mercado agrícola de venta directa y actividades de “huerta a la mesa”, dentro de un enfoque de agroturismo.
Uno de los elementos más destacados será la gran zona de agua, con laguna natural, playa natural, áreas de baño y descanso, espacios para juegos acuáticos y zonas de hamacas. El diseño paisajístico incorporará además pequeños humedales, paseos y actuaciones destinadas a fomentar la biodiversidad.
El proyecto se completará con programas de educación ambiental, conservación de ecosistemas y acciones de sensibilización frente al cambio climático, reforzando la apuesta de Cullera por un turismo responsable, experiencial y alineado con los retos del futuro.


