Un simple aviso vecinal se ha convertido en una escena digna de un cantar de gesta en un edificio de Gandia. Los residentes se encontraron en el ascensor con un cartel redactado en tono medieval, en el que uno de los vecinos pide, con ironía y solemnidad, que se reduzcan los ruidos provocados por los portazos.
El mensaje, difundido en redes sociales por la cuenta @LiosdeVecinos, comienza apelando a los residentes como “nobles moradores de este honorable edificio”, antes de exponer el problema que, según el autor, se ha intensificado en las últimas semanas.

En el texto se denuncia que algunas puertas se cierran “con ímpetu y bravura”, hasta el punto de hacer temblar la estructura del inmueble. El vecino señala que estos ruidos se producen a cualquier hora del día y de la noche, alterando el descanso de quienes viven en la finca.
Lejos del reproche directo, el autor opta por el humor para lanzar su petición: tratar las puertas “con la cortesía debida”, recordando que un cierre suave es suficiente para preservar la paz y el descanso común. El ingenioso cartel ha despertado sonrisas entre los vecinos y usuarios de redes sociales, convirtiendo una queja habitual en una escena digna de un castillo medieval.


